jeudi 28 avril 2011

samedi 23 avril 2011

EL GENOCIDIO NEGADO: la masacre del pueblo armenio

Ante un nuevo Aniversario del comienzo del genocidio del pueblo Armenio -el primero del siglo XX y que fue tomado como modelo por los regímenes totalitarios que ejecutaron matanzas posteriores-, les hago llegar dos artículos: un artículo histórico de mi autoría que fue publicado hace unos años atrás al cumplirse un aniversario, y una nota del diario Página/12 acerca del reconocimiento del genocidio por parte de la Justicia Argentina.




EL GENOCIDIO NEGADO: la masacre del pueblo armenio



Por Luciano A. Valencia

Escritor (valencialuciano@gmail.com).



El próximo 24 de abril se cumplen 96 años del comienzo del primer genocidio del siglo XX, llevado a cabo por el Imperio Otomano y teniendo como víctima al pueblo armenio. Este brutal crimen contra la humanidad permanece impune hasta el día de hoy y negado por el estado turco, heredero de su ejecutor. El interés por esta problemática me surgió luego de un encuentro mantenido con militantes de la Federación Revolucionaria Armenia Tashnagsutiun. Quiero en esta nota, contribuir al conocimiento del tema, dado que no hay mejor combustible que la mala memoria para alimentar futuros genocidios.



El Pueblo Armenio

Los armenios provienen de los Urartos, que crearon un poderoso Estado en el siglo IX AC. Tras su caída se creó el primer reino armenio, cuyos gobernantes eran sátrapas de Persia. Durante siglos los armenios sufrirían la helenización a manos de Alejandro Magno, y las conquistas sucesivas de los persas y los romanos. Al adoptar el cristianismo como religión de Estado en el IV DC y un alfabeto específico, que le confirió identidad nacional, los armenios fueron perseguidos por su fe por diversos conquistadores.

El último reino armenio subsistió hasta el siglo XIV, pero tras su caída, la mayor parte de Armenia fue dominada por el Imperio Otomano, mientras que las regiones orientales permanecerían en manos de Persia hasta el siglo XIX, cuando serían ocupadas por la Rusia Zarista.

Al comenzar la I Guerra Mundial (1914- 1918), el pueblo armenio se encontraba separado en dos campos: 2.000.000 millones de armenios permanecían en el Imperio Otomano, mientras que 1.700.000 millones permanecían en las zonas ocupadas por Rusia, lo que generaría un foco de conflicto.



El Imperio Otomano

Desde mediados del siglo XVI hasta el siglo XIX la organización socio- política del Imperio Otomano se cimentaba en el poder de la elite de musulmanes otomanos. Los grupos religiosos no musulmanes estaban organizados según sus confesiones en una estructura étnico- religiosa llamada Millet (nación). En un imperio multiétnico, los armenios y otros pueblos eran considerados ciudadanos inferiores, y de acuerdo a la ley islámica, tenían el estatus de Dhimmi (súbditos protegidos no musulmanes de un Estado musulmán). Si bien el Estado era en apariencia tolerante, los Dhimmi eran discriminados, pues vivían en condiciones de inferioridad con respecto a la población musulmana, carecían de derechos políticos y sociales, y eran excluidos del aparato estatal. No obstante, la ley islámica les aseguraba una posición social estable.

La ruptura de este equilibrio de fuerzas entre dominantes y dominados es, para la historiadora Nélida Boulgordjian Toufeskian, la explicación del genocidio armenio. Un antecedente puede ser el fracaso de las reformas de Tauzimat (1839- 1876), tendientes a modernizar la sociedad musulmana (ejército moderno, impuesto en dinero), que solo consiguieron aumentar la pauperización de la minoría armenia, principalmente campesina. A esto se le suma la constitución de los nacionalismos en los Balcanes, la internacionalización de la Cuestión Armenia en el Tratado de San Stéfano (1877) y el Congreso de Berlín (1878), la creación de partidos políticos armenios entre 1885 y 1890 y las presiones de los grupos liberales (como los Jóvenes Turcos), que con apoyo de las minorías (armenios, griegos, judíos) reclamaban la constitución de una monarquía parlamentaria.

En 1908 un movimiento revolucionario liderado por los Jóvenes Turcos, derroca al emperador Abdul Hamid, responsable de la masacre de 300.000 armenios entre 1894 y 1896, e instala un régimen constitucional y una política descentralizadora que causa descontento entre las minorías. Con el golpe de estado de enero de 1913 la fracción ultranacionalista de los Jóvenes Turcos toma el poder y hasta 1918 el gobierno estuvo en manos de un triunvirato compuesto por Enver (ministro de Guerra), Taleat (ministro del Interior) y Djemal (ministro de Marina). Este grupo se encontraba influido por las ideas de Zia Gokalp, intelectual turco que había participado en la Revolución de 1908, y en el Congreso de Sajonia de 1911, que sentó las bases del genocidio armenio.

Las idea de Zia Gokalp pueden sintetizarse en los siguientes puntos: a) la nación turca debe conformarse únicamente por musulmanes turco parlantes; b) el territorio de la nación turca debe superar Turquía y ocupar el mítico "Turán" (desde Estambul a Mongolia) a costa de poblaciones como la armenia, a la que acusaba de ser responsable de sus fracasos militares y pérdidas territoriales; c) la nación no se constituye por lo racial o étnico, o por tener ancestros en común, sino por la educación y la cultura (lengua, religión, etc.); y d) la revolución de 1908 creó en la sociedad turca la conciencia de pertenecer a la nación turca, y las minorías que no la integraran o reivindicaran su identidad deben ser excluidas.

Pero estas explosiones de ideas nacionalistas no pueden ser explicadas sino es en relación con la integración del Imperio a la economía internacional. A fines del siglo XIX la mayor parte de la población otomana vivía en el campo, realizando una agricultura de subsistencia. En la ciudad existía un desarrollo capitalista basado en los talleres manufactureros y artesanales, y actividades comerciales llevados a cabo por los no turcos. No había en el espacio económico otomano un proceso de acumulación capitalista endógeno que justificara la organización de estructuras estatales modernas como expresión de un proyecto hegemónico de clase. Entonces ¿a quién respondía el estado genocida turco?. Pues, según Gabriel Sivrinian, a la inserción dependiente en la economía capitalista mundial, en su fase imperialista, y al papel subordinado de las clases dominantes otomanas (feudales), que manejaban los factores productivos (tierra, trabajo), respecto a los capitales europeas.

Este fue el estado genocida que llevó adelante la masacre armenia. La base económica le otorgó sentido a la modernización de las estructuras estatales, con el consecuente cambio de lógica de la dominación sostenida en un nacionalismo excluyente. La mismo sucedió en nuestro país, donde la incorporación al modelo agro exportador requirió la ocupación violenta del espacio indígena.



El Genocidio

Desde principio de la I Guerra Mundial los armenios de Turquía fueron incorporados al Ejército Turco y se comportaron como súbditos leales. El Imperio Zarista hizo lo mismo como los armenios rusos que se incorporaron voluntariamente como exploradores en los frentes europeos, réplica de la propuesta que los Jóvenes Turcos le hicieron unos meses antes a los armenios de Erzerúm. El rechazo de estos a la propuesta y las formación de ejércitos voluntarios en Rusia fue el argumento de los Jóvenes Turcos para convencerse de la traición de los armenios. En invierno de 1914 el generalísimo Enver entró en la Trascaucasia con el III Ejército y fue derrotado en Sarikamish; su ejército de 90.000 hombres fue diezmado a 15.000. En este clima de impotencia por la derrota comenzaron las medidas anti armenias.

En enero de 1915 los soldados y oficiales armenios fueron despojados de sus armas y destinados a la construcción de caminos en grupos de 500 a 1000 hombres. Allí fueron sistemáticamente ejecutados. Al mismo tiempo comenzó la deportación en la provincia de Zeitun, que no presentaba ningún valor estratégico y se extendió a las provincias fronterizas.

Entre el 24 y el 25 de abril se procedió a la eliminación de la mayor parte de la intelectualidad armenia: 650 escritores, abogados, profesores, sacerdotes, políticos y militares fueron apresados, deportados y asesinados. En Van los armenios organizaron una resistencia que tuvo éxito gracias a una intervención conducida por oficiales rusos y voluntarios armenios del Caucaso que, pese a ser derrotado por la contraofensiva turca, permitió a los armenios replegarse.

A partir del 24 de abril el gobierno ordenó la deportación de los armenios de seis vilayetos orientales: Trebizonda, Erzerúm, Bitlis, Diarbekir, Jarput y Sivás. El plan era ejecutado por un "organización especial" (OS) conformada por delincuentes comunes, bajo órdenes directas de Constantinopla y con poder para remover a funcionarios y gendarmes opositores. En cada ciudad se anunciaba la deportación y se daba dos días a las familias para juntar sus efectos personales, antes de ser deportados en convoyes. A los notables, sacerdotes, militantes políticos y jóvenes se les hacia firmar una declaración falsa y eran ejecutados.

En las aldeas pequeñas las familias eran masacradas y sus casas quemadas u ocupadas. Entre mayo y junio de 1915 el Ejército Turco y las OS asolaron las provincias orientales. Las autoridades toleraban los saqueos, torturas y asesinatos de armenios y se castigaba duramente cualquier protección brindada hacia ellos.

Tardaron poco los hechos en salir a la luz. El 24 de mayo de 1915 los naciones de la Entente (Gran Bretaña, Rusia y Francia) condenaron el genocidio y responsabilizaron al estado turco. Como represalia, este oficializó por decreto las deportaciones bajo el pretexto de que los armenios eran culpables de traición, sabotaje y terrorismo.

La deportación era una forma disfrazada de exterminio. El hambre, la sed y las ejecuciones diezmaron a los más resistentes. Los cadáveres se amontonaban en los caminos, de los árboles y postes telegráficos colgaban cuerpos ahorcados, decenas de embarcaciones cargadas de víctimas eran hundidas en el Mar Muerto. De los 1.200.000 de armenios de las provincias orientales solo 300.000 huyeron al Caucaso y sobrevivieron. 200.000 hombres, mujeres y niños fueron secuestrados y solo una cuarta parte logró escapar.

A fines de julio la deportación continuó en Anatolia y Cilicia. En las zonas alejadas del frente, donde los armenios no podían representar una amenaza, se procedió a una transferencia de población hacia el sur, para ser ejecutados durante el trayecto. Desde Alepo los sobrevivientes fueron conducidos hacia el desierto de Siria en el Sur, o la Mesopotamia en el Sudeste. En Siria se construyeron campos de concentración para 120.000 refugiados que serían repatriados recién en 1919, una vez finalizada la guerra.

En el Eufrates, los armenios fueron empujados hacia Deir-es-Zor, donde llegaron 200.000 personas. Entre marzo y agosto de 1916, el gobierno de Constantinopla ordenó la ejecución de los últimos sobrevivientes reunidos en los campos de concentración a lo largo del ferrocarril y las orillas del Eufrates.

A lo largo de todo Turquía cientos de familias armenias fueron rescatados por las Misiones Americanas y el Nuncio Apostólico. En muchos casos algunos armenios se salvaron gracias a la intervención de algún funcionario turco, o pudieron ocultarse entre amigos turcos o kurdos. En Urfa, Shabbin Karahisar y Musa Dagh fue la resistencia lo que les permitió salvar sus vidas.

En total, tomando los datos de los refugiados en Rusia, se calcula que la población armenia fue diezmada a 600.000 en 1916, de un total de 1.800.000 en 1914. La Anatolia Oriental fue vaciada de población armenia y una parte de los sobrevivientes encontró refugio en Siria y Líbano.



El Silencio

La aplastante derrota sufrida en octubre de 1918 por los turcos y sus principales aliados (Alemania y el Imperio Austro- Húngaro) puso de manifiesto la siniestra realidad del genocidio armenio. Los Aliados victoriosos ejercieron presión sobre la derrotada Turquía para que condenara a los culpables de la masacre. En un primer momento, el 11 de junio de 1919 el primer ministro otomano Damad Férid reconoció los hechos en la Conferencia de Paz de París y el 15 de junio del mismo año, Taleat (en ausencia), Enver, Djemar y otros responsables del genocidio fueron condenados a muerte. Pero cuando una nueva fracción de los Jóvenes Turcos, liderada por Mustafá Kemar, toma el poder en 1921, el llamado Tribunal de la Independencia anuló estas condenas y en 1923 se extendió la impunidad a todos los responsables. No obstante, uno de ellos Taleat, sería ajusticiado por un armenio en las calles de Berlín, en donde era huésped del gobierno alemán.

Durante el gobierno de Kemar se culminó el proceso de constitución de un estado turco homogéneo en base a la eliminación de gran parte de su población. El paso del otomanismo (en donde las minorías tenían vigencia) al turquísmo (nacionalismo turco excluyente) requirió, para su aceptación en la sociedad, de un vaciamiento de la memoria colectiva, borrándose los actos vergonzantes, las perdidas territoriales y los fracasos militares.

Esto hizo que durante muchos años los manuales escolares turcos omitieron los acontecimientos de comienzos del siglo XX. Pero hacia 1985, coincidente con la reivindicación armenia en el plano internacional, la Cuestión Armenia fue incluida en los textos escolares para justificar el genocidio. Se decía que los armenios vivían en paz y prosperidad, pero influidos por los ideales de la Revolución Francesa se sublevaron y comenzaron a masacrar a los turcos, por eso hacia 1915 el estado turco debió intervenir para poner fin a la amenaza.

Tampoco debemos olvidar la co-responsabilidad de las burguesías imperialistas europeas que, aliadas a las clases dominantes turcas, también contribuyeron y utilizaron las estructuras estatales genocidas. Desde la firma del Tratado Petrolero de Usana en 1924, estas potencias han contribuido al silenciamiento sistemático del genocidio, que continúa hasta nuestros días. Vale recordar que Estados Unidos es hoy uno de los socios más importantes del estado turco genocida.

En 1939, durante la invasión a Polonia, Adolf Hitler se preguntaba: "¿Quién habla todavía sobre el aniquilamiento de los armenios?". No pensaba aún en el genocidio judío sino en la violenta invasión a Polonia se estaba llevando a cabo. Al decir esto, el dictador alemàn jugaba con la idea de que las víctimas y sus reclamos se silenciaban, como se silencian las voces carentes de poder.

Desde esos días muy poco ha cambiado. Aunque la Unión Europea y diversos organismos internacionales han hecho avances para el reconocimiento del genocidio Armenio, eso no basta, sino que debe reconocerse que el genocidio no es solo un crimen contra un pueblo, sino contra toda la Humanidad. El Imperialismo que ha principios del siglo XX desembocó estos hechos y otros similares se continúa hoy bajo la máscara de la "globalización" que excluye y somete a millones de personas. Apoyar la lucha por la toma de conciencia de los genocidios no reconocidos y buscar una solución a estos temas y a todos los temas que refieran a los derechos humanos es la clave para lograr un mundo más libre, más justo y más igualitario para todos los seres que lo habitan.



Nota:

El concepto "estado turco" aparece en minúscula a lo largo de todo el artículo, respondiendo a un pedido de los activistas armenios, ya que representa para ellos un acto de resistencia simbólica.

vendredi 15 avril 2011

Miles de campesinos cortan rutas en Guatemala

x Clajadep - [ 15.04.11 - 01:27 ] Campesinos bloquean cinco carreteras en Guatemala

April 14, 2011, 3:32PM

Miles de campesinos bloquearon cinco carreteras en el oeste de Guatemala para exigir que el gobierno destine presupuesto a programas agrícolas, la aprobación de una ley de desarrollo rural y la nacionalización del servicio de energía eléctrica.

Unos 5.000 miembros de de la Coordinadora Nacional Indígena y Campesina (CNOC) y del Comité de Desarrollo Campesino (Codeca) participaron en las protestas, aunque sus dirigentes se quejaron del poco interés del gobierno a sus demandas.

Entre las carreteras bloqueadas están la Interamericana, en los puntos conocido como Cuatro Caminos, a 113 kilómetros al oeste de la capital, y en Palestina de los Altos. También fue interrumpido el paso en tres puntos de la principal carretera del sur, que también es una importante vía de comunicación con México.

Edwin Sánchez, uno de los líderes de Codeca, dijo a la radio local Emisoras Unidas que exigen una audiencia con el presidente Álvaro Colom para plantearle el pliego de peticiones.

El presidente del Congreso, Roberto Alejos, dijo a periodistas que "no es adecuado exigir la aplicación de una ley a través del bloqueo de carreteras sino que esto debe hacerse con cabildeos en el Congreso".

Este es el segundo bloqueo de carreteras que realizan estas organizaciones en la semana, por las mismas motivaciones.

La Policía Nacional Civil informó que desplazó policías antimotines a los puntos de las protestas para garantizar la tranquilidad.

El secretario de la comisión ejecutiva de CNOC, Miguel Ixcal, dijo a la AP que no ha habido respuestas a sus demandas, por lo que no levantarán los bloqueos.

Explicó que han solicitado casi 40 millones de dólares para implementar programas agrícolas para garantizar la seguridad alimentaria.

"Queremos entregar a cada familia 3,000 quetzales (unos 400 dólares), con ellos podrán arrendar de cuatro a seis cuerdas (de 1,5 a 2,3 hectáreas) de tierra en donde producir maíz, frijol y arroz en lo que llamamos sostenibilidad alimentaria" y con esta medida apalear un poco la desnutrición en el campo, expresó.

Explicó que la ley de desarrollo rural se enfoca en "la tenencia de tierra, los recursos que posee Guatemala y en la asistencia técnica, educación, salud, servicios básicos para beneficiar al sector campesino".

La nacionalización del servicio de energía eléctrica, la piden por el aumento en las tarifas de la electricidad. "Hay tarifas muy altas que las empresas distribuidoras cobran, hay abusos verbales, físicos de estas empresas", afirmó.

mercredi 6 avril 2011

Comunicado De Los Artesanos Callejeros Ante La Represión Policial Y Municipal

Comunicado De Los Artesanos Callejeros Ante La Represión Policial Y Municipal

Hoy 5 de abril alrededor de las 17 horas, los artesanos callejeros volvimos a sufrir la represión municipal, otra vez acompañada de una fuerte represión policial.

Estábamos manifestándonos pacíficamente en la Plaza Independencia, repartiendo volantes y juntando firmas, cuando inspectores municipales acompañados por la policía, nuevamente omitiendo el procedimiento estipulado arremetieron violentamente contra los pacíficos manifestantes.

Tal fue la violencia empleada por los agentes municipales y policiales que muchos transeúntes se sintieron indignados ante el hecho y decidieron solidarizarse con nosotros y repudiar la actitud violenta de los agentes, quienes no sólo nos golpearon sino también rapiñaron nuestro trabajo con total impunidad.

De todo esto tenemos pruebas (filmaciones, fotos) y testigos.

Al momento (23.00 horas), cuatro compañeros, que al igual que muchos de nosotros, fueron golpeados brutalmente por policías y municipales se encuentran detenidos, en calidad de incomunicados y sin haber recibido asistencia médica alguna, en la Seccional 1° de Montevideo.

Nosotros, como trabajadores, estamos cansados de la represión y persecución que se viene dando contra toda nuestra clase.

Convocamos al pueblo todo a ponerle un freno a la impunidad y al atropello contra los trabajadores.

Mañana miércoles 6 de abril a partir de las 8.30 am, frente al Juzgado 19 (Bartolomé Mitre esq. Buenos Aires) nos concentraremos por la liberación de los compañeros y contra la represión hacia todos los trabajadores.

¡Basta de atropello policial y municipal!

Artesanos Callejeros

http://artesanoscagancha.blogspot.com/