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martes, 7 de abril de 2009


Proteger las semillas criollas creando zonas libres de trangenicos

Los organismos manipulados genéticamente, llamados “transgénicos”, son organismos creados en laboratorio, cuyas características han sido alteradas mediante la inserción de genes de otras especies. Las empresas multinacionales que han realizado estas alteraciones se han apropiado de estas semillas.
Para que un productor haga uso de las semillas transgénicas, debe de pagar un derecho por su uso a las empresas. En el caso de los dos cultivos transgénicos que se cultivan en Uruguay, las patentes son de las empresas Monsanto y Syngenta, empresas que además producen los agrotóxicos que acompañan a estos cultivos.
Situación en Uruguay
En Uruguay se cultivan transgénicos desde 1996 (soja) y 2003 (maíz). Estos cultivos se introdujeron en nuestros campos y en nuestra dieta sin que tuviese lugar un adecuado debate social sobre su conveniencia. Los impactos de estos cultivos son conocidos a nivel ambiental sobre la biodiversidad, el agua, el suelo y la salud. Sin embargo, por parte de las autoridades no ha habido una evaluación sobre los impactos que estos cultivos han causado a los agricultores al medio ambiente o sobre la salud de la gente.
Mientras los cultivos transgénicos avanzan, los cultivos convencionales van perdiendo su espacio y las semillas de maíz criollo pierden día a día la posibilidad de seguir existiendo. La “coexistencia” decretada por el gobierno en julio del 2008 ha permitido que el mercado opere libremente sin tomar en consideración a los pequeños productores que desean seguir cultivando el maíz criollo que han conservado por generaciones.
Desde la introducción del maíz transgénico, el maíz criollo está siendo amenazado de ser contaminado por polen de maíz transgénico.
La contaminación que pudiera existir por cruzamiento de polen de una semilla transgénica a otra convencional es inminente. En nuestro país ya hay datos científicos de contaminación de maíz convencional producida por maíz transgénico.
Zonas libres de cultivos transgénicos
Es vital decretar zonas del país en las que se impida sembrar cultivos transgénicos. Esta medida es la única que puede permitir a los pequeños productores conservar sus semillas.
La creación de zonas libres de cultivos transgénicos puede proteger los recursos fitogenéticos que posee el país.
Salvaguardar las semillas criollas y preservar la biodiversidad agrícola de la contaminación por semillas transgénicas es una urgencia, ya que nuestra seguridad y soberanía alimentaria están en juego.
En este momento lo que está en juego es el maíz criollo, pero en cuestión de tiempo otros cultivos también podrán estar en la misma situación, dado que nuevos eventos de maíces están a la espera de ser aprobados y otros cultivos como el arroz.
Treinta y Tres zona libre de cultivos transgénicos
De acuerdo a la ley aprobada el año pasado sobre Ordenamiento Territorial (ley 18.308), se otorgan potestades a las intendencias para la categorización de los suelos y su uso con un concepto de desarrollo sostenible en función de objetivos sociales, económicos, urbanísticos y ecológicos.
La intendencia del departamento de Treinta y Tres es la única del país que posee un Departamento de Agroecología y Soberanía Alimentaria enmarcada en el “Plan de Soberanía Alimentaria Territorial”. En este marco hace varios años que se cuenta con una amplia variedad de semillas criollas de maíz que los productores del departamento desean seguir conservando sin que se contamine con la transgénica.
Además, en este departamento, “La Quebrada de los Cuervos” ha sido decretada una zona nacional de protección. Esta zona, que se encuentra a poco más de 30 kilómetros de la capital del departamento de Treinta y Tres, ingresó al Sistema Nacional de Área Protegida (SNAP) bajo la categoría de paisaje protegido, otorgándole un mejor estatus para su conservación.
Si a lo anterior se agrega que, de acuerdo a los datos obtenidos por la Dirección Nacional de Medio Ambiente (DINAMA), hasta la zafra 2007 -2008 en ese departamento no ha sido introducido el maíz transgénico y que estudios científicos y experiencias de campo demuestran que los cultivos transgénicos no poseen un rendimiento más alto que los cultivos naturales, que son más contaminantes y que introducen nuevos riesgos para la salud y para el ambiente, se concluye que Treinta y Tres cuenta con condiciones óptimas para que sea declarado como zona libre de maíz transgénico.
Si así se lo decreta, este departamento podrá asegurar que el maíz criollo pueda ser efectivamente protegido en nuestro país y que se pueda así empezar a caminar hacia nuestra soberanía alimentaria. En caso contrario, el país estará atado a la compra de semillas transgénicas patentadas, en poder de grandes multinacionales extranjeras. Y si fuese así: “Las penas serán de nosotros y las semillas serán ajenas.”
RAPAL Uruguay
http://webs.chasque.net/rapaluyhttp://alainet.org/active/29545

martes, 31 de marzo de 2009


Feministas autónomas se pronuncian.

ALAI, América Latina en Movimiento 2009-03-20

Feministas Autónomas se pronuncian frente al XI EFLAC:

No queremos un feminismo carente de contenido crítico CIMAC
Frente al XI Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe, que se realiza en México D.F. del 16 al 20 de marzo, con la participación de 1.600 mujeres de la región, el Encuentro Feminista Autónomo publicó un pronunciamiento, donde externa su posición y señala lo que considera ajeno a su concepción.Este es el texto:
"Nosotras, niñas, mujeres y lesbianas Feministas Autónomas convocadas en el Encuentro Feminista Autónomo: haciendo comunidad en la Casa de las Diferencias, desde la rebeldía, la radicalidad y el gozo por las apuestas políticas que el feminismo ha aportado a nuestras vidas y a la construcción de comunidades de mujeres, le hacemos frente al clasismo, al racismo, al sexismo, a la colonización de nuestros cuerpos y de nuestra sexualidad.
Por todo eso es que afirmamos nuestras posturas políticas:"Reconocemos a los encuentros feministas como ejercicios de radicalidad desde la complicidad entre mujeres, desde nuestros cuerpos, vidas y conciencias, lo cual implica existir sin ningún tipo de concesiones.

"A casi 30 años de feminismo Latinoamericano y Caribeño y once encuentros feministas, es una oportunidad para reflexionar sobre el hacer político y la construcción ética de nuestro movimiento.
"Los encuentros feministas históricamente han sido y deben seguir siendo espacios construidos y defendidos por y para las mujeres, para debatir, intercambiar, convocar, denunciar, edificar alianzas, defender nuestros derechos, alimentar nuestras utopías y expresar la multiplicidad de nuestras visiones
."Organizar un encuentro feminista debería implicar un compromiso con la ética y autonomía feminista, sin embargo, la organización de este XI Encuentro Feminista se ha convertido en un espacio que refuerza a las instituciones patriarcales, vaciando y mercantilizando el contenido de las propuestas feministas, ejerciendo un discurso legitimador de prácticas opresoras para las mujeres."El mal uso del mayor presupuesto de la historia de los encuentros es un insulto ante la pobreza de las mujeres de la región, una expresión de ello son los salarios exorbitantes para la organización de dicho evento sacrificando las becas para la participación de un mayor número de compañeras.

"El ocultamiento y retraso de la información, así como la falta de transparencia en el uso de los recursos económicos pueden llevar a prácticas corruptas.
Es indispensable entonces, contar con una obligatoria y permanente transparencia sobre los recursos obtenidos.
Esa transparencia debió de ser antes y durante, y debe realizarse al finalizar cada encuentro feminista."La toma de decisiones por mayoría, votando como en la falacia de las democracias burguesas, ocultan lógicas patriarcales, niegan las reflexiones que reconocen las diferencias en las ideas."Compañeras afrodescendientes, indígenas, lesbianas, pobladoras, que no tienen acceso al Internet o que no pertenecen a las redes de la tecnocracia feminista, no han podido acceder a información ni a becas, en cambio se privilegia a los nuevos sujetos del feminismo y a quienes gozan de las prerrogativas de la sociedad neoliberal.
"Los ejes temáticos no han sido decididos por las bases feministas, sino por las políticas emanadas de organismos trasnacionales que responden a intereses económicos propios y de los grandes capitales, ajenos a las necesidades y propuestas del feminismo latinoamericano.
"La complicidad con un gobierno de seudo izquierda y persecutor es un dato más en todo esto."Nosotras soñamos y hacemos un feminismo horizontal, que ejercite mínimos comunes, alejados de las lógicas clasistas, racistas, heterocentristas e institucionales.

No queremos un feminismo vaciado de contenido político crítico que se esconde en la categoría de género cuya complicidad con el capitalismo neoliberal pretende controlar y definir nuestros espacios políticos, nuestros apuestas feministas, nuestros cuerpos, vidas y conciencias.
"Queremos finalmente saludar a todas las feministas latinoamericanas y caribeñas que han venido con ilusión y buena fe.
Las alentamos a ser parte de un feminismo crítico y contra-hegemónico.

Desde la radicalidad y la autonomía, otro feminismo es posible".

Fuente: CIMAC